Declaracion del Congreso Nacional de la OTR

15 Febrero, 2011 por admin Dejar una respuesta »

HUERTA GRANDE –CORDOBA-, Diciembre de 2010.

Documento Final de la OTR

La política como expresión colectiva de la sociedad se nutre de actores disímiles que se interrelacionan desde una filosofía común, desde una ideología que los aglutina, desde una conducta que los identifica, desde un simbolismo que los distingue, desde una historia compartida, uno de esos actores sociales es el sindicalismo, quien a lo largo de nuestra historia como país, jugo un rol fundamental en el proceso político económico y social de la argentina moderna.

Sus orígenes aunque difusos, para algunos determinado temporalmente por la irrupción del Peronismo en la escena política, para otros nacido en las expresiones anarco-socialistas de las primeras décadas del siglo XX , provoco la incorporación de grandes sectores de la sociedad argentina al concierto social, cultural y político del que los trabajadores estaban alejados, marginados, excluidos.

La historia sindical argentina mas allá del tiempo fundacional, tuvo, tiene y tendrá un rol esencial en la puja distributiva que la cultura política argentina instalo entre los actores sociales.

A lo largo de este tiempo la Unión Cívica Radical como partido político nacional y popular, tuvo una actitud errática con relación al mundo sindical, la falta de comprensión del fenómeno gremial, el temor al enfrentamiento con organizaciones representativas de miles de sindicalizados, la búsqueda permanente de la gobernabilidad como única opción, llevo al radicalismo desde el poder a intentar acordar con sectores del sindicalismo peronista, que le garanticen , paz social, pacto de no agresión, tregua y todas las variables destinadas a poder gobernar sin interferir en la vida gremial, con larvados y fracasados intentos de democratizar el sindicalismo,-, se busco amarrar acuerdos que duraron el tiempo que le demando al peronismo político usar la fuerza gremial propia como instrumento de presión social.

La mirada errada del radicalismo sobre el fenómeno sindical, lo alejo de los propios trabajadores radicales, decenas de miles de radicales sindicalizados, centenares de dirigentes radicales en la conducción de gremios, fueron y son desconocidos para la Unión Cívica Radical se transformaron en una materia pendiente para el partido, que recién en 1991, apenas 19 años atrás, incorporo a los trabajadores formalmente en su carta orgánica y en la estructura de conducción partidaria en un plano menor.

Este pequeño paso adelante dado fundamentalmente por la decisión política del Dr.Raul Alfonsín y de un numeroso grupo de dirigentes sindicales radicales, permitió construir una herramienta propia dentro del partido, nuestra Organización de Trabajadores Radicales

Hoy los trabajadores radicales consustanciados con el ideario partidario, con la legitimidad política ganada en nuestras organizaciones de base, convencidos de la necesidad de aportar experiencia social y sindical a nuestro espacio político nos ponemos de pie desde Huerta Grande con el pleno convencimiento de que el próximo turno electoral pondrá al radicalismo en la responsabilidad de dirigir los destinos de la republica, advertimos que esta posibilidad no debe transitar nuevamente las experiencias de otros gobiernos de nuestro partido.

Están muy cerca de nuestros días, las relaciones tumultuosas del sindicalismo con los gobiernos de la Unión Cívica Radical, es necesario poner el eje en un proceso de democratización real del movimiento obrero organizado, será un paso fundamental encarar la reforma integral de las leyes que reglamentan el ejercicio sindical, el reconocimiento de otros actores en el escenario gremial argentino, abrir el debate definitivo sobre el unicato como sistema de representación gremial.

Nuestro Gobierno, reconocerá con absoluta convicción que el sindicato es un actor primordial en el conflicto social, es el amortiguador de ese conflicto, pero que no alcanza que solo contenga a los incluidos en el sistema, deberemos luchar por la representación de todos los trabajadores aun de aquellos sin empleo formal, es tiempo de buscar la igualdad, es tiempo de inclusión social, es tiempo de reconocer la diversidad, es tiempo que la representación gremial coincida con la pertenencia política de los trabajadores pero no de una sola fuerza, de todas las que tengan trabajadores sindicalizados en sus filas, las democracias modernas lo consagraron como derecho, y el temor a la atomización no se materializo, los trabajadores se alinean detrás de sus representaciones sindicales que responden a su ideología política, lucharemos para que nuestra Organización Nacional de Trabajadores Radicales tenga status de central sindical.

Nos comprometemos a aportar propuestas que terminen definitivamente con una sociedad dual donde coexisten trabajadores incluidos con marginados y excluidos, creemos en la armonía de clases, sostenemos el concepto de comunidad de intereses entre el capital y el trabajo, creemos firmemente en la concertación entre actores sociales como método político, propendemos a la constituciones de sociedades de capital y trabajo para terminar con el modelo asalariado que genera una puja distributiva donde siempre el trabajador queda relegado frente a la voracidad del capital.

La historia y las estadísticas sobre la participación del trabajo en la distribución del producto bruto y en la distancia entre los que mas ganan con respecto a los que menos ganan, nos convoca a luchar por un cambio radical en las relaciones del trabajo, combatir la pobreza y destruir la indigencia es una prioridad para nosotros y para nuestro gobierno, trabajar mancomunadamente con las organizaciones sociales para acabar con la prebenda de los que lucran con las necesidades de los que menos tienen a través del clientelismo político sustentado en la dadiva del estado es un deber del radicalismo.

Crear trabajo genuino es el principal desafío que tendremos desde el gobierno, los trabajadores radicales aportaremos nuestra experiencia y nuestras ideas para que pongamos en marcha una verdadera revolución social, con eje en el modelo cooperativo, con una profunda reforma agraria, con la distribución de tierras fiscales productivas que terminen con migraciones internas que provocan desarraigo, miseria, marginalidad y violencia social.

Los trabajadores radicales creemos que llego el tiempo de hacer coincidir nuestra filosofía política con la acción de gobierno, hacer radicalismo en el ejercicio de gobierno es la premisa, amurallar nuestra ideología es nuestro deber, evitar el desviacionismo ideológico será tarea de todos, los funcionarios que ejercerán el poder político, los dirigentes partidarios y los militantes tenemos la enorme tarea de custodiar nuestros ideales, de cumplir el legado de nuestros antecesores, y de garantizar el futuro, de una sociedad que solo pide consagrar la igualdad después de haber alcanzado la libertad, en eso el radicalismo fue y será protagonista principal de la nueva gesta política de los argentinos.

OTR- MESA NACIONAL

11 de Diciembre del 2010

La clase obrera, la única clase, porque de su carne y de su sangre nacieron el sabio, el descubridor, el estadista, el sacerdote, el guerrero y el pacifista, el revolucionario y el verdugo, el poeta y el santo y hasta el rico, esa clase única esta marchando y si no se demora en tratos venales, ni en la faena mercantil de su propio destino, llegara al campo abierto de la vida en libertad, con derechos totales, con seguridad y fuerza para afirmar el bienestar humano. Entonces todos seremos obreros de alguna obra”. Crisologo Larralde

Jorge Astone

Sec. Gral. OTR

Publicidad

Deja un comentario